Consejos para realizar una mudanza sin problemas con tus vecinos.

23 | 03 | 2015
Consells

La realices por tus medios, o contratando una empresa especializada, o por el término medio (con la ayuda de amigos), una mudanza es una actividad agri-dulce, donde por un lado nos atrae (generalmente) la ilusión de un nuevo hogar, pero por otro nos acarrea un trabajo extraordinario que frecuentemente obviamos al considerar ese cambio de domicilio.

Si vives y/o vas a vivir a una comunidad de vecinos, estos son algunos consejos para realizar la mudanza reduciendo los problemas que nos podemos encontrar.

Mudanza sin problemas con tus vecinosConsejos respecto de la mudanza y la comunidad de vecinos:

Quién se muda eres tú y tu familia, pero no tus vecinos; intenta reducir las molestias. Informa a tus vecinos que vas a realizar la mudanza, para que conozcan que durante unas horas la finca verá alterada su normal tranquilidad.
Si vas a realizar la mudanza con una empresa especializada, y tienes la posibilidad de utilizar una plataforma elevadora por la fachada, evitarás molestias a tus vecinos y, sobretodo, ocasionar daños al ascensor y otras zonas comunes muy habituales en el traslado de muebles.
El aparcamiento del vehículo de mudanza. Probablemente tu Ayuntamiento tiene previsto reservar un espacio para aparcar durante la mudanza.
Si el ascensor va a sufrir toda la mudanza, conviene que lo protejas lo mejor que puedas. Es preferible que esté “feo” dos días, y evitar que de un golpe se dañe. Recuerda no sobrepasar el peso máximo permitido, y procura no manipular los elementos de seguridad, ya que podrías provocar una avería. Proteger las esquinas de los muebles con cartones ayuda tanto al mueble como a las paredes del edificio, ya que será tu obligación reparar los daños que puedan ocasionarse a las zonas comunes durante la mudanza.
Busca la forma de que el portal no esté abierto innecesariamente. Si durante las horas que puede durar una mudanza, alguien se aprovechase de entrar impunemente en la finca, es evidente que tú serás el responsable.
La zona comunitaria no es de tu propiedad, así que evita utilizar el portal o la escalera para dejar tus muebles. Lo mejor es que de tu vivienda vayan directamente al vehículo con el que realizas la mudanza, utilizando la zona comunitaria exclusivamente para el paso de los muebles.
Deberás valorar las notificaciones de cambio de domicilio que convenga. No sobreentiendas que porque te hayan visto trasladando muebles, el administrador y el presidente se dan por notificados.
Consejos generales para una mejor mudanza:

Planifica con tiempo. Es imprescindible que organices el tiempo que vas a dedicarle a la mudanza, especialmente el que no vas a poder delegar, y sobretodo cuando lo tienes limitado. Recuerda que la mudanza no es solo empaquetar el contenido de tu hogar en cajas, si no que también tendrás que desempaquetarlo y colocarlo en su lugar en tu nueva vivienda. Deberás tener especialmente organizado cómo lo colocarás en su destino, agilizando así la segunda parte de la mudanza, y evitando el estrés que genera no encontrar algo importante o urgente.
¿Necesitas un seguro? Si tienes cosas de alto valor (joyas, obras de arte, …) convendrá estudiar con tu agente de seguros si necesitas una póliza particular para la mudanza.
Elige que cosas ya no te son necesarias. Al vaciar algunos armarios o estanterías seguro que te aparecen cosas que hace meses/años que no las usas y que probablemente no es necesario que las tengas. Si aun les queda vida útil, te sentirás mejor si las donas a alguien que las pueda utilizar, y te ahorras llevarlas a tu nueva vivienda y haber de buscar un lugar para algo que, ahora, ya sabes que probablemente no volverás a usar.
Etiquetar el embalaje. Una buena forma puede ser una sencilla cuadrícula impresa en un folio que enganches en el exterior de cada caja, indicando, por ejemplo, el nombre del propietario del contenido (importante cuanto más personas haya en la familia), el lugar donde se guardará, la fragilidad del contenido, y varias filas donde ir anotando el detalle de lo que guardamos, si es necesario. Al principio no parece necesario, pero cuando llevemos una docena de cajas precintadas, no recordaremos donde hemos colocado cada cosa. Pensemos en el desembalaje.
Posiblemente será el momento de reparar algún mueble, sustituir el viejo electrodoméstico, o llevar a limpiar la alfombra. Dedica unos minutos a pensar en estas tareas antes de meterte de lleno en la mudanza.
Si la nueva vivienda es más pequeña, o alguna cosa que no queremos tirar no nos cabe de momento, seguro que cerca tendremos un espacio de alquiler que podremos contratar por menos dinero del que pensamos. Cuando terminemos el traslado tendremos tiempo de pensar tranquilamente qué hacer con esos muebles.