Vivir y convivir en una Comunidad de Vecinos

23 | 03 | 2015
Consells

¿Quién no ha oído aquello de “si no sabes vivir en una Comunidad, haberte comprado una casa en la montaña”?

Igual que ya tratamos en cuanto a la convivencia en un aparcamiento de una Comunidad de Vecinos, el sentido común es el gran aliado de las formas que ayudarán a que no solo vivas si no que también convivas con tus vecinos.
¿Qué debemos evitar hacer si queremos tener buena convivencia en una Comunidad de Vecinos?
Quizás estas dos frases lo pueden resumir:
Respetar el descanso de tus vecinos.
Respetar los elementos comunes.
Probablemente es más sencillo enunciarlo que detallarlo, pero estos son los casos más comunes:
Hacer ruido. La música o la TV a alto volumen, especialmente las horas principales de descanso, son típicos problemas en las Comunidades. También las fiestas en casa, sobretodo las que se prolongan después de la hora de cenar. Las horas de descanso nocturno, principalmente, son los momentos es que los que se deberá procurar bajar el volumen y evitar hacer ruido.
Obras y reparaciones. Son especialmente molestas las que se prolongan en el tiempo, especialmente cuando alguno de tus vecinos está durante el día mucho en casa. A pesar de que los operarios procuren no ensuciar la zona comunitaria, será inevitable que hagan ruido. En estos casos, respetar las horas del día, evitar hacerlo en días festivos, y procurar limpiar las zonas comunitarias que se ensucien, ayudarán a minimizar las molestias que inevitablemente se ocasionarán.
Los animales domésticos. Son animales, pero se les puede educar para que también sepan convivir con vecinos.
La ropa tendida. Es especialmente molesto cuando se tiende en lugares no previstos para tal menester, sobretodo cuando afectan a la estética de la fachada.
Tener en los balcones y terrazas un exceso de plantas. El peso puede ocasionar problemas a la estructura del balcón, probablemente ayudado por el agua y humedad procedente del exceso de riego. Conviene regar en su justa medida, y procurar hacerlo por la noche.
Ensuciar las zonas comunes. Es conveniente cuidar la limpieza de la zona comunitaria, como lo hacemos en nuestra propia casa. Manchar el suelo cuando se saca una bolsa de basura goteando, es uno de los principales motivos de conflicto por este motivo, así como los que lanzan colillas por el balcón, terraza o patio interior.
Utilizar con respeto las instalaciones comunitarias. el ascensor, el aparcamiento, el jardín y la piscina acumulan la mayor parte de conflictos vecinales. Debe procurarse observar y respetar las normas en cada caso, y hacérselo saber a las personas que convivan en nuestro domicilio y, muy especialmente, a los niños y a los inquilinos si alquilásemos la vivienda.
Aprovecharse de espacios comunitarios como privados. Dejar la bolsa de basura en el piso junto a nuestra puerta, instalar el aparato de aire acondicionado en la fachada, o estacionar la moto junto a nuestra plaza de aparcamiento, son formas frecuentes de aprovecharse privativamente de una zona común.
Buzones descuidados. Conviene retirar la correspondencia y publicidad a diario, para evitar que la acumulación termine por deteriorar el buzón, que aunque sea de tu propiedad, deteriora la imagen del portal.
El sentido común y el respeto son las actitudes imprescindibles para vivir y convivir en una Comunidad de Vecinos.